¿QUÉ ALIMENTOS DEBERÍA EVITAR PARA MI PERRO?
El chocolate contiene teobromina, un alcaloide que es químicamente similar a la cafeína y que puede llegar a ser tóxico para ellos.
En pocas cantidades es benéfico y antipulgas, pero en grandes porciones puede provocar anemia y causar problemas gastrointestinales.
Los niveles de tiosulfato que se encuentran en las cebollas es tan alto que se convierte en un alimento que aún en pequeñas cantidades puede ser extremadamente nocivo.
Contiene una sustancia llamada Persin, que es extremadamente tóxico para los animales. No sólo la pulpa del aguacate es peligrosa, sino toda la planta de aguacate: la semilla, la corteza y las hojas.
Por obvias razones un perro no debe ingerir alcohol, su organismo no está preparado para esta sustancia. Además de producirle mareos y vómitos puede llevar a causarle graves daños a sus riñones e incluso determinar su deceso si se ingiere en altas dosis.
No son recomendables por ser ricas en grasas saturadas, altas en contenido de sal y otros conservantes poco saludables.
Estimula el sistema nervioso central y cardiovascular y en pocas horas puede causar vómitos, hiperactividad, taquicardia e incluso la muerte.
Pueden causar falla renal. Los síntomas que se pueden presentar son vómitos, diarrea, letargia, anorexia, dolor abdominal, debilidad, deshidratación y temblores.